Los
guppies (Lebistes reticulatus) son peces muy resitentes y adaptables.
Pertenecen al orden Ciprinodontiformes, familia Pecílidos.
Existen numerosísimas variedades de esta especie, lo cual torna
casi imposible la descripción general de este pequeño pez. Los machos
miden hasta 5 cm. de longitud y las hembras hasta 7. La especie,
sin distinción de la variedad, presenta un dimorfismo sexual evidente:
los machos están brillantemente coloreados y ostentan diferentes
y vistosas formas de la aleta dorsal y, sobre todo, de la cola o
aleta caudal. Las hembras son más grandes y poco vistosas. La diferencia
funcional más curiosa es la transformación de la aleta anal de los
machos en un tubito eréctil llamado "gonópodo" que se yergue en
el momento de la fecundación.
Su
hábitat originario son los cursos lentos y zonas lacustres de Guayana,
Trinidad, Barbados, Venezuela y norte de Brasil.
Viven
entre dos y tres años y son de muy fácil cría.
En
cuanto a las características del acuario se aconseja, como mínimo,
un recipiente de 16 a 20 l. Prefieren un agua ligeramente alcalina
(pH: 7-8), de dureza media alta (DH. : 12-20) y algo salobre (1
gr. de sal gorda / litro de agua). Debe tener iluminación abundante
durante diez-dieciocho horas/día y es necesario calefacción, pues
la temperatura debe oscilar entre 22-26º C. Es importante no superpoblar
el acuario, ya que los ejemplares pueden enfermar.
Viven
en grupos muy dispersos y son peces tranquilos, que nadan preferentemente
en el tercio superior del acuario.
Subsisten
con comida seca, que aceptan muy bien. Sin embargo, para obtener
ejemplares de buen tamaño y de colorido brillante, es conveniente
darles comida viva al menos una vez por semana: dafnias, larvas
de mosquito y artemia salina (nauplios).
Son
generalmente pacíficos y pueden convivir con cualquier especie no
agresiva.
La
reproducción es muy sencilla: las hembras "vivíparas" dan nacimiento
a numerosos alevines, 15 a 85 por término medio, según el tamaño
de la madre. Se debe elegir un macho de la colección y aislarlo
con siete u ocho hembras en un acuario con gran variedad de plantas
sumergidas y flotantes. Es válido también aislar cada hembra gestante
en pequeños acuarios de 16 l., con una gran densidad de plantas
acuáticas en donde los pequeños alevines recién nacidos puedan refugiarse
del apetito materno. Después es conveniente retirar a la hembra.
La gestación suele durar un mes o algo más.
A
pesar de ser una especie resistente, puede ser afectada por casi
todas las enfermedades típicas de los peces de acuario. A veces
se presenta una deformación de la línea dorsal (joroba o giba),
debida generalmente a superpoblación y falta de alimento vivo.