Características
y cuidados
El
cobayo, cobaya o conejillo de indias (Cavia porcellus) es un roedor
(familia Cávidos) dócil e inofensivo, que llega a medir poco más
de 25 cm de longitud con un peso máximo de 1 kg para los machos
adultos y hasta 800 grs en las hembras. Presentan un cuerpo alargado,
macizo, con patas muy cortas y sin rabo, con una cabeza grande y
ojos relativamente grandes. Las orejas, cortas y anchas, se insertan
en la parte superior de la cabeza y están bien separadas por el
cráneo. Especie doméstica, deriva de cruzamientos entre otras especies
sudamericanas (Cavia cutleri y Cavia aperea). Hoy en día se conocen
muchas variedades domésticas de pelo largo (Peruanos, "Shelties"
Coronets) y de pelo liso corto o rizado (monocolor liso, agouti,
carey, rizados, abisinios, etc.). Al igual que en todos los roedores
sus dientes incisivos crecen continuamente y se van desgastando
al roer.
El
cobayo puede mantenerse en un jaulón o cajón de fondo plano, dentro
del cual se colocará abundante viruta de madera y paja seca, así
como una caja invertida con un orificio de entrada en donde pueda
refugiarse. Los comederos pueden ser pequeñas bandejas planas, y
el bebedero, tipo "mamadera", puede situarse exteriormente a su
recinto.
Estos
animales se alimentan de granos, vegetales y frutas, pan duro o
humedecido ligeramente con leche, maíz y cereales. Además se les
debe suministrar abundante verde: lechuga, zanahorias e incluso
manzanas y peras.
Sumamente
tímidos, son incapaces de morder, aunque se les tome en la mano.
Por esto hay quienes los aconsejan como mascotas en lugar de los
hámsters. Llegan a reconocer a su cuidador si se les trata con cariño
y pueden vivir entre cinco y siete años.
El
apareamiento sólo se lleva a cabo en mínimas condiciones de espacio
y tranquilidad. Tras dos meses largos de gestación, cada hembra
puede parir de una a seis crías (normalmente de dos a cuatro). Los
jóvenes son muy precoces y nacen cubiertos de pelo, con los ojos
abiertos. Están capacitados para comer alimentos sólidos a los pocos
días de su nacimiento, si bien siguen lactando durante dos semanas
o más. Los pequeños son capaces de reproducirse a los dos meses
de edad aproximadamente.
Enfermedades
Fundamentalmente
sufren afecciones respiratorias debidas a cambios bruscos de temperatura
o humedad, así como problemas digestivos tales como salmonelosis,
diarreas o estreñimientos, que pueden evitarse con dietas sanas
y la limpieza adecuada de los alojamientos.
Por
todo esto, es importante el cepillado de la capa en especies de
pelo largo y asegurarse que no les falte agua. También debe cuidarse
la administración de alimento verde y la limpieza del habitáculo,
retirando excrementos y la paja humedecida, que se sustituye por
otra seca al menos una vez por semana.