Características y cuidados
Los loros son aves que pertencen al orden
de los Psitaciformes. Existen muchísimas especies que se distribuyen
a lo ancho del mundo.
En América, por ejemplo, habitan el loro
hablador (Amazona aestiva), el loro barranquero y la catita (Myopsitta
monachus). Originarios de otros continentes son el periquito (Australia)
y el loro gris africano (Africa), probablemente el perico que mejor
imita la voz humana.
Son muy longevos (algunos viven hasta 50
años) e inteligentes. Reconocen a sus dueños y se aburren con facilidad.
En general, las psitácidas grandes (loros,
guacamayos, cacatúas) se alimentan a base de semillas (girasol,
maíz), frutas (banana, manzana), verduras y otros suplementos (yema
de huevo, pan). Las psitácidas pequeñas (periquitos) se nutren con
mezclas comerciales de semillas (alpiste, mijo), junto con pan,
verduras y fruta.
Algunas aves, pero no todas, necesitan el
recorte periódico del pico, fundamentalmente el superior, debido
a curvatura o prolongación anormal a causa de un crecimiento desigual.
Los bebederos deben ser de material enlosado
o de barro cocido tipo "cazuelitas". El metal se oxida y el óxido
puede alterar seriamente el aparato digestivo de las aves.
Además, comederos y bebederos deben estar limpios, sin restos de
comida o materia fecal.
Es importante que tengan en su jaula troncos
con corteza u otros juguetes lo más naturales posibles para que
jueguen con ellos, los rompan y limen el pico.
El hacinamiento les provoca estrés y competencia.
Enfermedades
La principal enfermedad que padecen es la
“psitacosis”, una enfermedad producida por una bacteria (Chlamydia
psitaci) que puede inclusive enfermar al hombre, en el cual provoca
serios transtornos respirtatorios que lo pueden llevar a la muerte.
En las aves, puede manifestarse con depresión, descarga nasal y
otros signos respiratorios, pero también puede pasar inadvertida
(forma crónica).
También son frecuentes las enfermedades micóticas.
La candidiasis, por ejemplo, es una enfermedad común en los pichones
que afecta la mucosa del buche y suele complicarse con infección
bactariana. Cuando está presente, pueden observarse lesiones blanquecinas
en las mucosas orales (boca).